Jueves, 06 Junio 2013 16:55

Matrimonios Felices

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FAMILIA  Jueves 6 de Junio

¿Qué puedo hacer yo para tener un matrimonio feliz?

Laura Bustamante

¿Alguna vez te has preguntado en qué consiste el éxito de un matrimonio?. Si bien es cierto que hay muchos matrimonios que fracasan, también es cierto que muchos otros superan día a día los problemas que se les presentan y son felices, muy felices.
Traigo a mi memoria la frase que se dicen los novios en su boda religiosa: “Prometo serte fiel” y me pregunto cuántos novios son realmente conscientes de la decisión que toman al contraer matrimonio. Si se dan cuenta de que lo que prometen es amar y ser fieles a las promesas. Prometer fidelidad, lejos de suponer una atadura, es sinónimo de esperanza, de libertad, de querer al otro, supone entrega incondicional, construir juntos una historia, su historia.

El que un matrimonio sea feliz no depende únicamente de la calidad del amor entre los esposos, también es necesario aprender a comunicar, es decir, es preciso que se entiendan. Una mala comunicación genera un sinfín de malentendidos que podrían haberse evitado, simplemente, con una mejor preparación.
El hombre y la mujer tienen igual dignidad y diferente modo de ser. Según encuestas, las mujeres nos centramos más en lo verdaderamente importante, que es dar y recibir amor y en segundo término valoramos los éxitos profesionales. Una mujer necesita sentirse bien primero con ella misma, para poder así gustarle a los demás. El hombre también reclama aprecio y necesita aprender a amarse a sí mismo, aunque este aspecto por lo regular lo relega a segundo término. Lo que más teme un hombre es a no servir o a ser incompetente. Compensa ese temor entregándose a aumentar su poder y su competencia. El éxito, el logro y la eficiencia, por lo regular, son lo más importante en su vida. Sin embargo, muy probablemente todos conocemos hombres sumamente sensibles y mujeres que su trabajo lo ubican por encima de todo.

Las diferencias existentes entre hombres y mujeres, también generan problemas en la comunicación en la pareja; al hombre le basta con saberse querido, mientras que la mujer necesita sentirse querida. Menciono a continuación un ejemplo, que tal vez parecerá un poco exagerado: la esposa se convencería más fácilmente que el amor de su marido es real, si éste llora por ella, a si sólo se lo explica con fríos argumentos.
Para que un matrimonio se conserve feliz, es muy importante el mantener la confianza de cada uno en el amor del otro. Es recomendable aclarar cualquier malentendido y ser capaces de meterse cada uno en la piel del otro. Deberán ser humildes y comprensivos para poder considerar válido el punto de vista del otro y no considerar únicamente su argumento como válido.
Tanto el hombre como la mujer deberán ser conscientes que el sufrimiento existe, el mal también, deberán prepararse para no caer ante ellos, sin embargo también es bueno que se den cuenta que la mayoría de los problemas del matrimonio existen sólo en la imaginación de los cónyuges, por lo que es recomendable que aprendan a dominarla y así evitar que ésta se haga dueña de la situación.

La pregunta que nos puede acercar al éxito en el matrimonio ante una crisis es ¿Qué estoy haciendo yo para salvar mi matrimonio?

Para finalizar les comparto la siguiente frase: Es muy afortunada la persona que se ha casado con el hombre o la mujer a quien amaba pero lo es más quien ama a la mujer o al hombre con quien está casado.

 

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